Cuando pienso en campañas que realmente demuestran el poder de una estrategia bien ejecutada, inevitablemente vuelvo al caso de Televía en 2021.
No se trató solo de vender una tarjeta o de competir contra un líder del mercado como IAVE-Tag; fue una muestra clara de cómo las ideas correctas, puestas en manos de un equipo capaz, pueden generar un impacto inmediato y medible. Y aquí es donde Apatayana entra en juego como un ejemplo sólido de agencia que no solo piensa, sino que actúa con precisión.
¿Cuál era el objetivo?
Televía buscaba recuperar espacio en un mercado ya dominado por un competidor con fuerte presencia y reconocimiento. No era un reto menor.
En un sector donde los usuarios ya están acostumbrados a una solución, cambiar su preferencia requiere más que publicidad: requiere experiencia, cercanía y, sobre todo, valor tangible para el consumidor. Desde mi perspectiva, ahí estuvo el acierto más grande de la campaña: entender que para mover al usuario, había que darle un beneficio directo, inmediato y relevante.
La idea del sistema de puntos fue un movimiento inteligente. No solo ofrecía un incentivo atractivo, sino que convertía cada recarga en un pequeño logro para el usuario. En un país donde los traslados son parte inevitable del día a día, la posibilidad de transformar tus gastos habituales en beneficios palpables es una propuesta difícil de ignorar. Y aunque el concepto era fuerte por sí mismo, la manera en que Apatayana lo llevó al plano real fue lo que marcó la diferencia.

Activaciones BTL
Una de las partes que más me llamó la atención de esta campaña fue su estrategia de activación BTL. En lugar de quedarse en lo digital o apostarlo todo al awareness, Apatayana se enfocó en estar donde el usuario está. Establecieron puntos de activación en tiendas GOMART ubicadas junto a gasolineras estratégicas en CDMX y Estado de México. Y vaya que fue una decisión acertada. Desde mi análisis, este enfoque permitió un contacto directo y orgánico con personas que, en ese momento, ya estaban usando su auto, ya estaban pensando en movilidad, y por lo tanto eran clientes potenciales en su punto de mayor disposición.
Además, el rol del equipo de host-sellers fue un elemento crucial. No eran simples promotores: eran asesores, guías y la cara humana de la marca. La interacción persona a persona generó confianza, resolvió dudas en el momento y facilitó la conversión. Como consumidora, sé perfectamente que una buena explicación o una recomendación en el instante correcto puede cambiarlo todo. Y eso es justo lo que Apatayana supo capitalizar.
Pero, a nivel profesional, lo que más me impresionó fue la integración de su plataforma de Trade Marketing. Pocas veces se habla de esto, pero la capacidad de monitorear activaciones en tiempo real permite algo invaluable: tomar decisiones basadas en datos, no en suposiciones. Saber qué tienda vende más, qué equipo está generando mejores resultados o dónde ajustar la estrategia marca la diferencia entre una campaña promedio y una campaña exitosa. Para mí, esta mezcla entre creatividad humana y control digital fue lo que convirtió el proyecto en un caso de estudio tan sólido.

¿Qué logramos con la campaña?
Los resultados hablan por sí solos: un posicionamiento de marca fortalecido y un sold out del 70% de las tarjetas Televía en las tiendas activadas. De hecho, tuvieron que solicitar reposiciones debido a la alta demanda. Para una campaña cuyo objetivo inicial era “capturar una parte del mercado”, superar incluso las expectativas de inventario demuestra que el enfoque funcionó y que la respuesta del público fue inmediata.
Desde mi perspectiva personal, este caso resume perfectamente cómo debería operar una agencia moderna: con estrategia, creatividad, análisis y una ejecución impecable. Apatayana no solo cumplió el objetivo; lo elevó. Y creo firmemente que la razón detrás de este éxito fue la capacidad de combinar una propuesta simple pero poderosa con una implementación inteligente y constante.

En un entorno donde muchas marcas apuestan por campañas llamativas, pero sin sustento, este proyecto demuestra que la clave sigue siendo entender al usuario, ofrecerle algo que realmente valore y estar presente en el momento adecuado. Hoy, más que nunca, considero que el caso Televía x Apatayana es un recordatorio de que las grandes ideas funcionan cuando se ejecutan con disciplina y propósito.
Si algo me deja esta campaña es la certeza de que cuando estrategia y creatividad caminan juntas, los resultados pueden superar cualquier expectativa. Y eso, en el mundo del marketing, es un verdadero triunfo.
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