El empresario detrás del escándalo: reflexiones sobre el caso Casino Royale

El atentado al Casino Royale ocurrido en agosto de 2011 sigue siendo una de las tragedias más dolorosas en la historia reciente de Monterrey. Más de 50 personas perdieron la vida en un ataque provocado, y aunque se prometió justicia, la impunidad en México volvió a ser la constante. A más de una década, las familias de las víctimas aún esperan respuestas.

Ocurrido el 25 de agosto de 2011, fue un ataque perpetrado por el crimen organizado (específicamente, miembros del cártel de Los Zetas) que resultó en la muerte de 52 personas, el peor atentado del narcotráfico contra civiles en la historia de México. Los agresores incendiaron intencionalmente el establecimiento con gasolina.

A 14 años del suceso (en agosto de 2025), persisten las quejas de las familias de las víctimas sobre la falta de justicia completa, la impunidad y la ausencia de reparación integral del daño. Si bien algunos perpetradores materiales han recibido sentencias, las víctimas y la sociedad exigen que se castigue a todos los responsables, incluidos posibles cómplices o aquellos que permitieron la operación del casino sin las medidas de seguridad adecuadas.

Detrás del Casino Royale estaba Raúl Rocha Cantú, empresario regiomontano que hoy vuelve a estar bajo los reflectores por su participación en Miss Universo México. Para muchos, su regreso a los medios no es casualidad, sino una estrategia para limpiar su imagen pública a través del glamour y la visibilidad internacional del certamen.

El caso de Rocha Cantú evidencia cómo en México los poderosos pueden rehacer su reputación sin haber rendido cuentas. El poder económico y mediático se convierte en un escudo contra el escrutinio público, y la sociedad parece tener una memoria corta ante los abusos y las tragedias del pasado. En los últimos años, varios empresarios han recurrido a proyectos de entretenimiento, fundaciones o eventos internacionales para reconstruir su reputación. Sin embargo, mientras no haya justicia ni transparencia, estas estrategias solo refuerzan la percepción de impunidad.

El certamen Miss Universo, ahora en manos de intereses privados mexicanos, se ha convertido en una herramienta de branding más que de empoderamiento. Detrás de los reflectores y las coronas, surge la pregunta sobre las verdaderas intenciones de quienes lo manejan.

A 14 años del Casino Royale, las víctimas siguen esperando justicia

Han pasado un poco más de 14 años desde que ocurrio tal atentado al Casino Royale en Monterrey, y las familias de las víctimas aún no han recibido justicia ni indemnización. El caso es un recordatorio doloroso de cómo la impunidad en México, suele permite que los responsables, ya sea directos, o indirectos, se les permita que continúen con sus negocios sin consecuencias.

Mientras los reflectores apuntan al escenario de Miss Universo, el eco de aquel incendio sigue resonando en la memoria de un país que no olvida, pero que desafortunadamente, los han tenido que silenciar, un caso que suele ser bastante comun en muchos lugares.

El caso de Raúl Rocha Cantú no solo habla de un hombre, sino de un sistema que permite a los poderosos reconstruir su imagen a través del entretenimiento y la inversión internacional.
La verdadera pregunta es si la sociedad mexicana seguirá permitiendo que el brillo del espectáculo opaque la búsqueda de justicia.

Link de video, o video breve que resume de manera rapida este asunto.


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