Hace poco vi un video llamado “El pedido que cambió mi café” y me dejó pensando mucho. Es la historia de una barista que trabaja en su cafetería todos los días, hasta que un día recibe una notificación: alguien, desde otro país, pidió su café. Ese momento cambia todo para ella.
Lo que me gustó del video es que muestra que exportar no solo trata de vender cosas, sino de compartir lo que somos. Cada taza de café tiene detrás esfuerzo, madrugadas y pasión. Y cuando alguien de otro lugar del mundo compra ese café, también está recibiendo una parte de esa historia.
A veces pensamos que exportar es algo que solo hacen las grandes empresas, pero este video demuestra que no. Cualquier persona con un producto o una idea puede llegar lejos si se lo propone. La barista no cambió su vida con una venta enorme, sino con la emoción de saber que su trabajo cruzó fronteras.
La frase final del video me encantó: “De una taza, a todo el mundo.”
Resume perfectamente el mensaje. No se trata solo de café, sino de sueños que viajan. Y creo que eso es lo que todos los que estudiamos y trabajamos por algo queremos lograr: que nuestro esfuerzo también llegue más lejos.https://youtube.com/shorts/2L7bEfNBvVc?feature=share
Espero les guste mi idea!
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