Emprender un negocio de velas puede ser un camino lleno de aprendizajes. Muchas veces las ventas no reflejan todo el esfuerzo y cuidado que pones en cada producto, y eso puede ser frustrante al principio.
Lo importante es enfocarse en la experiencia que ofreces: desde el proceso de creación hasta los detalles del empaque y la forma en que conectas con tus clientes. Cada pequeño gesto cuenta y puede hacer que tu marca sea recordada y recomendada.
También es clave no limitarse al mercado local. Existen herramientas y plataformas que permiten mostrar tu trabajo a clientes de otros lugares, lo que abre oportunidades de crecimiento y de conectar con nuevas audiencias. Con constancia, autenticidad y los canales adecuados, tu negocio puede expandirse más allá de lo que imaginas.
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